Las turbulencias de los mercados financieros todavía son una amenaza para la economía, según el miembro del consejo de gobierno del BCE Axel Weber.  "La economía mundial se encuentra en la actualidad en una pronunciada caída y las turbulencias financieres todavía suponen un riesgo bajista para el crecimiento", dijo Weber en la rueda de prensa anual del Bundesbank, del que es presidente.  La economía alemana se verá especialmente afectada por la caída de la demanda mundial, ya que depende de las exportaciones en gran medida. La economía real estará marcada por la "crisis de confianza (...) más duradera de lo que se había pensado", señaló Weber.  Sin embargo, el descenso de los precios de consumo favorecerá la actual demanda de los consumidore, indicó.