La Bolsa de Nueva York ha cerrado en fuerte alza el miércoles, impulsada por la posibilidad de una reducción de los tipos de interés en Estados Unidos, después de las declaraciones de un responsable de la Reserva Federal. El Dow Jones ganó 2,55% hasta los 13.289,45 unidades, con lo que supera nuevamente la barrera simbólica de los 13.000 puntos, de la que había caído una semana antes. Su incremento (+4,24%) en los dos últimos días, es el mayor registrado en cinco años en dos sesiones consecutivas. Otra señal de la euforia que dominó a lo largo de la sesión es el hecho de que los 30 valores que componen el índice terminaron en alza. El índice Nasdaq, compuesto esencialmente de valores tecnológicos, subió por su parte 82,11 puntos hasta los 2.662 puntos.
Más representativo, el índice ampliado Standard and Poor's 500 aumentó 40,79 puntos, a 1.469,02 unidades (+2,86%). Wall Street estuvo particularmente sensible al cambio de tono de la Fed, que reconoció que la situación de los mercados se deterioró recientemente. Su vicepresidente Donald Kohn afirmó que el banco central actuará con flexibilidad y pragmatismo en la definición de su política monetaria, en vista del incremento de la incertidumbre constatado en las últimas semanas. 'Dicho claramente, la Fed ya no descarta la posibilidad de reducir sus tasas', comentó Al Goldman, analista de A.G Edwards. Según Owen Fitzpatrick (Deutsche Bank), 'la Fed cambió de tono. Contrariamente a declaraciones anteriores de varios de sus miembros, se tiene la impresión de que reconoce que la economía se desacelera y que en consecuencia reaccionará bajando sus tasas para ayudar a reanudar el crecimiento'. Enfrentados al endurecimiento de las condiciones de los préstamos, los inversores anticipan una nueva flexibilización monetaria el 11 de diciembre, fecha de la próxima reunión del Comité de Política Monetaria de la Fed. La Fed ya redujo en dos oportunidades su principal tasa desde setiembre, bajándola de 5,25% a 4,50%, a fin de auxiliar a la economía, cada vez más afectada por la crisis financiera originada en el sector inmobiliario a riesgo 'subprime'. El mercado obligatorio pagó por este entusiasmo. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, que evoluciona en sentido contrario al precio de las obligaciones, subió a 4,025%, contra 3,944% en la noche del martes, y el de los títulos a 30 años a 4,407%, contra 4,355%.