El mercado americano abre sus puertas y la indefinición se apodera de los índices: el Dow Jones cede un 0,08% hasta los 10.380 puntos. El S&P 500 se deja un 0,05% y marca los 1.105 enteros en tanto que el tecnológico Nasdaq permanece ligeramente en positivo en los 2.195 puntos. En una sesión en la que los mercados estarán pendientes de las declaraciones del Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke.

Los principales indicadores bursátiles tratan en los primeros compases de la sesión de ampliar las ganancias que consiguieron el viernes, tras conocerse aquel día que en noviembre se perdió menos empleo en EEUU de lo que se esperaba y que la tasa de paro bajó dos décimas, al 10%. Esa mejoría del mercado laboral alienta algunas expectativas de que la Reserva Federal podría elevar los tipos de interés en EEUU antes de lo que se preveía, lo que ha favorecido que el dólar recupere vigor ante el euro y otras divisas, según los expertos.

Por un euro se pagaban este lunes 1.4813 dólares comparado con 1,4846 dólares que se pagaban el viernes. El fortalecimiento del dólar pesaba hoy sobre los precios del petróleo y del oro, dos materias primas que se negocian en dólares y que hoy se abarataban respecto del viernes.

El sector financiero era el único que registraban moderados descensos, en torno al 0,2%, en tanto que el tecnológico, el de equipamiento y maquinaria y el de empresas relacionadas con la atención sanitaria subían alrededor del 0,4%, entre otros.

American Express (1,91%) era la empresa que registraba un mayor avance entre las incluidas en el Dow y le seguían Boeing (1,7%), United Technologies (1,24%), Verizon (1,1%) y Disney (1,01%) entre las que registraban avances algo más notables.

La jornada se mostraba menos favorable de momento para una decena de empresas en ese índice y el mayor retroceso lo sufría Bank of America (-0,68%).

Fuera del Dow, las acciones de Citigroup se revalorizaban el 0,25%, a 4,07 dólares, después de conocerse el día anterior que la Autoridad de Inversiones kuwaití, un fondo soberano de ese país, se ha desprendido de su participación en esa entidad y ha obtenido con ello un beneficio de más de mil millones de dólares.

La deuda pública estadounidense a diez años subía de precio y ofrecía una rentabilidad del 3,45%.