La bolsa de Nueva York ha cerrado a la baja en una sesión de gran volatilidad, a pesar de que las referencias económicas han sido "menos malas" de lo previsto. El Dow Jones cerró en los 13.231 puntos mientras que el Nasdaq bajó hasta los 2.644 enteros. Con una modesta alza en los precios mayoristas que pone de manifiesto una inflación controlada los inversores americanos ignoraron las ventas minoristas, primer motor del crecimiento en el país.
La Bolsa de Nueva York cerró este miércoles a la baja, en un mercado muy volátil pese a indicadores económicos menos malos de lo previsto: el Dow Jones cedió 0,57% y el Nasdaq bajó 1,10%. El Dow Jones Industrial Average (DJIA) perdió 76,08 puntos a 13.231,01 unidades en relación al martes, y el índice compuesto del Nasdaq bajó 29,33 puntos a 2.644,32 unidades, según cifras definitivas de cierre. El índice ampliado Standard and Poor's 500 perdió por su parte 11,51 puntos a 1.469,54 puntos (-0,78%). 'El mercado estuvo muy volátil', resumió Al Goldman, analista del gabinete A.G Edwards. Al día siguiente de una jornada eufórica, marcada por el mayor avance en puntos de su índice vedette -el Dow Jones- desde septiembre, Wall Street tuvo una sesión en altibajos, dudando en la interpretación de los indicadores macro-económicos publicados antes de la apertura. Referencias económicas "menos malas" Los precios mayoristas, que son una medida de la inflación, aumentaron en Estados Unidos en octubre 0,1% en relación a septiembre, cuando los analistas esperaban un alza de 0,3%. Esta alza modesta indica que 'la inflación está controlada', comentó Peter Cardillo (Avalon Partners), pero 'seguimos sin embargo en el rojo', subrayó por su parte Art Hogan (Jefferies), sin embargo las probabilidades de que la Reserva Federal (Fed) estadounidense baje las tasas de interés el 11 de diciembre, fecha de la reunión de su comité monetario, se redujeron, agregó. Ante la contracción del mercado de crédito como consecuencia de la actual crisis financiera, los inversores esperan una flexibilización monetaria. Los inversores prácticamente ignoraron las nuevas señales de resistencia del consumo, primer motor del crecimiento: las ventas minoristas en Estados Unidos subieron 0,2% en octubre, a tono con las previsiones de los analistas. Finalmente, el mercado obligatorio no se benefició demasiado con los temores de los inversores. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, que evoluciona en sentido inverso a los precios de las obligaciones, subió a 4,269%, contra 4,256% en la noche del martes, mientras que el de los títulos a 30 años se mantuvo estable en 4,604% contra 4,605%.