Priman las ventas también en la bolsa neoyorquina. El conocimiento del informe de la última reunión de la FED en Estados Unidos sobre la falta de intención de una nueva política de estímulos a la economía americana hace caer a los futuros en Wall Street. Hoy la atención recaerá fundamentalmente sobre el ADP de empleo para el que se espera que se mantenga estable el ritmo de creación de puestos de trabajo. Será larga la batalla en el euro/dólar, anclado en el 1,32, ante la falta de medidas de los líderes continentales. 

Los futuros de Wall Street hacen prever una apertura a la baja con un recorte de 13 puntos en el caso del S&P 500, lo que impide que en la suma del año acumule un rally alcista del 12%. Por su parte, el Dow Jones de industriales suma otros 91 puntos, mientras que el tecnológico Nasdaq 100 –máximo exponente de la recuperación económica- sube 23 puntos.

Los inversores se centran hoy en conocer el dato de empleo privado ADP, antesala de la cifra pública que se dará a conocer este viernes. El consenso de analistas consultados por la Agencia Reuters esperan que el ritmo de creación de puestos de trabajo se mantenga estable en las 200.000 personas.

Se dará a conocer, además, el número de solicitudes de hipoteca así como el dato correspondiente a los inventarios de crudo cuando el petróleo West Texas recorta hoy posiciones hasta los 103 dólares el barril.

General Electric sufrirá probablemente el castigo en bolsa de que la agencia de calificación Moody´s rebajara su rating debido a los “riesgos materiales” asociados a la compañía. En terreno empresarial, Justice Joldings, una firma de inversión londinense, pagará 1.400 millones de dólares para pagar un 29% de Burger King de su propietario 3G Capital Management LLC.

Además, continúan los problemas para las petroleras en Latinoamérica. El Gobierno de Brasil ha vuelto a lanzar un órdago a la estadounidense Chevron y a su socio Transocen al exigir a ambas entidades 20 billones de reales -10.900 millones de dólares- por el vertido de crudo descubierto el pasado 4 de marzo en la costa noreste de Río de Janeiro.