United Airlines les ha pedido a Boeing Co. y Airbus que presenten propuestas para competir por la compra de hasta 150 aviones, en lo que constituye el ejemplo más reciente de grandes empresas que aprovechan la recesión mundial para buscar precios de liquidación.
El acuerdo podría ascender a más de 10.000 millones de dólares para los dos fabricantes de aviones en momentos en que hacen frente a aplazamientos y cancelaciones de pedidos. Al realizar una competencia en la que el ganador se queda con la totalidad del contrato, la casa matriz de United, UAL Corp., espera obtener condiciones más favorables de las que podría conseguir en otras circunstancias.

La decisión llama poderosamente la atención en medio de una caída de la demanda de viajes, las difíciles condiciones para acceder al financiamiento, las grandes pérdidas acumuladas por United y su mala calificación de crédito. Pero incluso en épocas de vacas gordas, los fabricantes de aviones suelen hacer todo lo posible por lograr un pedido, proveyendo financiación y haciendo otras maniobras para ayudar a que la aerolínea selle la compra.

La medida, asimismo, suma el nombre de United a la lista de compañías que están usando la crisis económica y, en algunos casos, los menores costos del acero y otras materias primas, como una oportunidad para expandirse u obtener mejores precios.

En febrero, por ejemplo, el fabricante estadounidense de microprocesadores Intel Corp. anunció una inversión de 7.000 millones durante dos años para ampliar tres plantas en EE.UU. La cadena minorista alemana Aldi planea añadir 75 tiendas en EE.UU. este año, muy por encima de su ritmo habitual, con la intención de conquistar a los consumidores que cuidan el bolsillo. De forma similar, el minorista estadounidense Dollar General Corp. también planea aumentar el número de tiendas.

La petrolera estadounidense Exxon Mobil Corp. informó en marzo que aumentará sus gastos de exploración y producción en 11% en 2009, a 29.000 millones, pese a la caída del precio del petróleo. Chevron Corp. también se resistió a recortar sus gastos de capital y optó por aumentar su nivel de endeudamiento.

Otras empresas también están adoptando una postura más dura en sus negociaciones con los proveedores. Louise O'Sullivan, de Prime Advantage, un consorcio de Chicago que hace compras para fabricantes de equipos industriales, afirmó que la reunión más reciente de su grupo registró una asistencia sorprendente. "Algunos de los mayores [compradores] tenían sonrisas en sus rostros", señaló. "Dijeron que esto les daba la oportunidad de ejercer una gran presión sobre 40 o 60 de sus proveedores en dos días".

United se ha enorgullecido de su prudencia a la hora de hacer pedidos de aviones a pesar de que sus rivales estadounidenses comenzaron a abrir sus billeteras en los últimos años. Al hacer el pedido ahora, en medio de una recesión de la economía mundial, espera recibir los nuevos aviones en unos años, una vez que la economía se haya recuperado. En el pasado, muchas aerolíneas han realizado grandes pedidos cuando la economía marcha a toda máquina y se han visto obligadas a pagar en un período de desaceleración.

United, que cuenta con una flota de 400 aviones, envió una propuesta formal a Boeing y Airbus el martes, según fuentes al tanto. El pedido se concentra en el reemplazo de buena parte de la flota de sus 111 aviones de fuselaje ancho así como algunos de sus 97 antiguos Boeing 757 de fuselaje angosto, señalaron las fuentes. Se prevé que United revele el pedido a empleados el jueves. La empresa con sede en Chicago contrató a los consultores en aviación Seabury Group LLC para ayudar con las negociaciones.

A diferencia de lo que ocurre con algunos de sus mayores rivales domésticos, United utiliza aviones de Airbus y Boeing. Un vocero de Airbus, una filial de la Compañía Europea de Aeronáutica, Defensa y Espacio (EADS), no confirmó ni desmintió la solicitud de United.Una vocera de Boeing declinó referirse al tema. United podría firmar un contrato para el pedido antes de fin de año, señalaron las fuentes al tanto, si Boeing o Airbus están de acuerdo con ciertas condiciones. La más crucial sería el financiamiento provisto u orquestado por el fabricante que no comprometa las finanzas de United.

Si la competencia entre Boeing y Airbus no le rinde los dividendos esperados, United se puede dar el lujo de esperar. El promedio de edad de su flota es de 13 años, considerado bajo para los estándares de la industria. La aerolínea ya ha retirado más de la mitad de sus Boeing 737 más antiguos y planea deshacerse del resto para fin de año.