El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, dijo el lunes que los responsables de política de la entidad deben permanecer alerta a pesar de los indicios de debilitamiento de la desaceleración económica. Trichet expresó que la respuesta política debía encontrar un equilibrio entre las medidas audaces a corto plazo y garantizar la sostenibilidad a medio plazo, y prometió que el BCE haría lo suyo para continuar como ancla de estabilidad y confianza. "En la actualidad estamos todavía en una fase bajista -- una desaceleración que globalmente resulta ser la más profunda desde la II Guerra Mundial", dijo. "Aunque vemos los primeros indicios de debilitamiento de la desaceleración económica, debemos permanecer alerta. Estamos en terreno desconocido y existen riesgos todavía de una repentina aparición de una turbulencia financiera inesperada".