El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, criticó abiertamente la petición del Fondo Monetario Internacional (FMI) de que los bancos centrales eleven sus objetivos de inflación, mientras que expresó su desconfianza respecto al papel que pudiera jugar la institución dirigida por Strauss-Kahn en la resolución de los problemas de Grecia.
En la tradicional rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, que mantuvo los tipos en el 1%, el máximo responsable de política monetaria de la eurozona consideró un "completo error" la sugerencia del economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, quien el pasado 12 de febrero propuso a los bancos centrales elevar el objetivo de inflación más allá del 2% para contar con más margen de maniobra en futuras crisis.

"Tal sugerencia demuestra poca atención a los numerosos trabajos de investigación y análisis que defienden la idoneidad del objetivo del 2%", dijo Trichet, quien advirtió de que una modificación de tales objetivos de inflación sería "contraproducente", ya que enviaría a los mercados el mensaje de que "cualquier cambio es posible, lo que resulta extremadamente peligroso".

Asimismo, el banquero galo explicó que la ampliación del objetivo de inflación acarrearía una subida pronunciada de los tipos y conllevaría el pago de una prima extra. "Crear un 'shock' inflacionario sería extremadamente peligroso", aseveró.

De este modo, el presidente del BCE respaldaba las criticas vertidas anteriormente por los consejeros Axel Weber y Lorenzo Bini Smaghi, quienes ya habían expresado su rotundo rechazo a la sugerencia del economista jefe del FMI, a la que tacharon de "jugar con fuego" o "un error diabólico", respectivamente.

Por otro lado, Trichet dejó notar su desconfianza respecto al papel que el FMI podría desempeñar en la crisis griega más allá de una mera colaboración técnica y declinó pronunciarse sobre la posibilidad de que el Gobierno heleno, que ayer se mostró dispuesto a escuchar las propuestas del Fondo, decidiera unilateralmente solicitar ayuda de la institución dirigida por Strauss-Kahn.

"No confío en que resulte apropiado dar entrada al FMI como suministrador de ayuda (a Grecia) ya sea a través de acuerdos de 'stand by' o cualquier otro tipo de ayudas de esa índole", dijo el presidente del BCE, quien reiteró que las medidas de ajuste presentadas por Atenas en el día de ayer son "convincentes y sustanciales" y calificó como "absurda" la hipótesis de que Grecia abandone el euro.

Asimismo, el banquero galo rechazó comentar la posibilidad de cambiar la calidad de los activos aceptados como garantía en sus operaciones de financiación, que en el caso de Grecia dependen de que la agencia Moody's no recorte más la nota de su deuda.