El beneficio neto de Toyota creció un 32 por ciento en su primer trimestre fiscal hasta alcanzar los 491.500 millones de yenes (unos 4.130 millones de dólares), mejorando las previsiones de los analistas, que esperaban de media unos 457.000 millones de yenes. Las ventas, por su parte, crecieron un 16 por ciento hasta los 6,52 billones de yenes. Toyota pronostica además unas ganancias record para el año gracias a la buena acogida de sus coches pequeños y de bajo consumo en Estados Unidos, así como el efecto positivo del yen para sus ventas fuera de Japón.