El grupo japonés Toyota ha alcanzado una producción mundial de más de 702.300 vehículos durante el pasado mes de mayo, lo que supone un aumento del 9,8 por ciento respecto al mismo mes de 2006. Esto supone un paso más para reducir la distancia que separa a la empresa nipona del primer fabricante mundial de automóviles, la corporación estadounidense General Motors. Toyota atribuye el crecimiento de su producción a los positivos resultados comerciales de su modelo Camry y de los automóviles que conforman la gama de su filial de lujo Lexus, así como a la fuerte demanda de sus modelos híbridos.