Toyota Motor ha comenzado a reducir su producción en dos fábricas en Reino Unido y Turquía, ya que el creciente precio de la gasolina sigue dañando a la demanda en Europa y en Norteamérica, donde el grupo ha registrado el mayor descenso de las ventas de vehículos grandes, informa Nikkei en su edición vespertina del viernes. La compañía ya ha reducido su objetivo de ventas en Europa este año a 1,19 millones de unidades, frente a los 1,27 millones que esperaba antes. En 2007, de la factoría turca salieron unos 160.000 vehículos, mientras que la británica fabricó unos 280.000 automóviles.