La tendencia que han tenido ambas compañías en las últimas semanas han provocado que hayan cambiado de fase de ciclo en bolsa. Telefónica pasa a zona de suspenso mientras que los títulos de BBVA entran en consolidación. Compañías de las que depende que el Ibex35 vuelva por encima de los 11.000 puntos. 

Desde comienzos del mes de agosto, tanto los títulos de BBVA como los de Telefonica han retrocedido al ritmo del 3% y el 5%, respectivamente. Un período en el que el ibex35 se ha dejado un 1,99%. Y aunque las perspectivas sobre su cotización son al alza en próximos meses, lo cierto es que las caídas que han experimentado a corto plazo les han bajado un escalón en los filtros técnicos.

Telefónica, que desde que ha comenzado el mes de agosto se deja más de un 5% en bolsa, ha rebajado su puntuación en los indicadores técnicos de 6 a 4 puntos y pasa a fase de rebote (desde la fase previa de consolidación).  Esto supone que la compañía ha empeorado la tendencia a medio plazo y tanto el momento como el volumen, a medio y largo plazo, no van a favor de seguir viendo subidas en el valor. 

 

 

Ahora todas las miradas están en la zona de 9 euros y ver si la compañía es capaz de mantenerlo a cierre semanal, como ya hizo a comienzos del mes de julio. Los expertos creen que, en caso de no hacerlo, haría volver al valor a niveles de 8,50 euros e, incluso, los 7,40 euros, mínimos de 2016.

Si por el contrario, la compañía consigue vencer las presiones bajistas y colocarse por encima de la zona de 9,80 euros – nivel del que se encuentra actualmente a un 8% - conseguiría hacer pensar en un nuevo impulso hacia la zona de 10 euros y un posterior ataque hacia los 10,50 euros.

 

 

Y ¿en BBVA? Los títulos de la entidad se dejan más de un 3% en lo que llevamos de mes de agosto y han reducido su puntuación en indicadores técnicos de 8 a 6 pasando de fase alcista a consolidación. Un recorte que va acompañado de una tendencia bajista a medio plazo y un volumen que no acompaña a seguir viendo alzas en el valor.

 

 

Una situación que le ha llevado a perder la zona de 7,50 euros pero sin conseguir cerrar el hueco que dejó a finales de abril. Para ello, tendríamos que ver al valor corregir, mínimo, hacia la zona de 7,10 euros. Y a partir de ahí, la compañía abre la puerta a atacar la zona de 6,50 euros, nivel que actúo de resistencia importante en 2016 y comienzos de 207.  Por el contrario, si la situación geopolíltica se mantiene con calma los rebotes hacia la zona de 8 euros se mantienen vigentes para buscar la zona de 8,50, máximos de 2015, y de ahí poner los 9 euros en el punto de mira.  

 

 

Sería con la recuperación de ambas compañías – y el apoyo del Santander – cuando el selectivo estaría en disposición de atacar los 11.500 puntos. Aunque para eso, todavía queda.