Vuelve todo aquello que podría hacer temblar a nuestro sistema financiero pese a que la situación ya no es la de hace unos meses. Los bancos se enfrentan a la publicación de su intramundo: la auditoría de Oliver Wyman. De ella, en principio, seis entidades saldrán reforzadas al no tener la necesidad de pedir un rescate, Popular y Kutxabank se encuentran en la cuerda floja, otras como Bankia o el resto de rescatadas verán incrementadas sus peticiones y hay incluso quien nada sola en el fango. Los expertos auguran un mapa conformado por seis o siete grandes entidades y la rumorología incluye dentro, incluso, a Repsol. 

Tres seguros
Son los evidentes:BBVA, Banco Santander y Caixabank. En ninguno de los tres casos los expertos esperan sorpresas puesto que su solvencia es, en principio, evidente y no requerirán apoyo externo.

El hecho, sin embargo, de que no vayan a aparecer este martes tachados en rojo en los datos que debería presentar el Banco de España a las entidades financieras no implica que no formen parte de alguna que otra comidilla. Y es que todo está en el aire. Fuentes del sector apuntan a que la auditoría final de la consultora podría retrasarse hasta la tercera semana del mes de septiembre debido a las dudas que hay dentro del propio sector sobre si se deberían dar a conocer los datos desglosados o no para intentar evitar perjudicar a las entidades en cuestión.

En medio de esa discusión, la rumorología apunta, de entre los grandes, a Caixabank. Según publicaba Expansión la semana pasada, la entidad catalana estaría estudiando una posible fusión con el Banco Popular, parte de la cual afectaría a Repsol. Según este mismo diario, Antonio Brufau, presidente de la petrolera participada por Caixabank tendría sus días contados. En su lugar entraría Juan María Nin, CEO de la ex caja, y su segundo pasaría a ser Ángel Ron, presidente del Popular.

El Banco Santander se encuentra asimismo en muchas de las quinielas puesto que es la única entidad que no ha movido ficha y los expertos no están seguros en que llegue a hacerlo. BBVA, sin embargo, ya ‘cumplió’ con este proceso de fusiones con la ‘adquisición’ de Unnim a precio de saldo.

En el grupo de los que no pedirán ayuda se encuentran también parte de las entidades mediadas. ‘Seguras’ se encuentran Banco Sabadell y, sobre todo, Bankinter, y hay quien incluye en este grupo al Banco Popular y a Kutxabank. Pero, ¿en qué punto se encuentran estas dos entidades?

La situación personal es bastante más complicada si miramos a la que es la quinta entidad española. A los rumores de posible fusión con La Caixa, se suma lo que, al menos, sí que está confirmado por el propio protagonista: el estudio de una posible fusión con Banco Mare Nostrum que fue comunicada la pasada semana a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). En principio, el Banco Popular estaría esperando a conocer las necesidades exactas de BMN para decidir su integración o no, después de la del Banco Pastor el año pasado. Las necesidades están fijadas, según las primeras estimaciones de los expertos, en los 1.000 millones de euros.


La calculadora

A falta de confirmación oficial, existen datos en el mercado sobre las entidades que sí estarán en la lista de Oliver Wyman como receptoras del rescate bancario europeo por valor de 100.000 millones de euros. El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha aseverado en reiteradas ocasiones que el sector financiero no necesitará más de 65.000 millones de euros para su saneamiento, cifra con la que coinciden la mayoría de los expertos. En todo caso, este lunes, la agencia Reuters confirmaba que el Tesoro Público había salido al mercado en busca de financiación. Colocó 6.000 millones en letras y obligaciones con el objetivo de dotar al FROB de 15.000 millones de euros para cubrir el agujero dejado por Bankia, en teoría, ligeramente superior a los 4.500 millones de euros, pero cuyas pérdidas podrían ampliarse hasta esos 6.000 recaudados.

El desglose de las entidades que requerirán de la ayuda del Estado comienza de manera irrefutable porBankia. La entidad ha solicitado de manera oficial 19.000 millones de euros, sin contar con los que ya tiene inyectados con anterioridad, pero ahora esa cifra podría ampliarse en 1.000/2.000 millones de euros, según algunas fuentes financieras que elevan sus necesidades de capital.

El segundo en discordia será Novacaixagalicia, en principio con una necesidad de 6.000 millones de euros, ahora ampliados, según los analistas, hasta los 10.000 millones. Cifra idéntica a la que requerirá Catalunyacaixa, otros 10.000 millones de euros, según estimaciones. La suma de todo ello coloca efectivamente el dato final en unos 50.000 millones de euros, pese a que Morgan Stanley asegura que estas cifras, pese a que “parecen creíbles, el máximo (los 62.000 millones de euros) está situado en el rango inferior de las previsiones del mercado”. Sólo un dato: el rescate al belga Dexia requirió de 55.000 millones de euros.

El último en discordia es el Banco de Valencia, sin pareja de baile en la pista financiera nacional. Si finalmente el Banco Popular se hace con BMN, ¿quién será su pareja de baile? Es complicado en la medida en que se trata de una entidad intervenida y que no presenta aliciente alguno. ¿Serán las lentejas del Santander como sucedió con BBVA? Aún quedan meses para averiguarlo.