El vicepresidente segundo, Pedro Solbes, consideró hoy que los efectos de la crisis hipotecaria estadounidense tienen un impacto "relativamente pequeño" en la economía española, y descartó un efecto de contagio en el sistema financiero del país. En declaraciones a EFE, Solbes expresó su confianza en que "en las próximas semanas" los mercados recuperen la normalidad y la "turbulencia fuerte" que ha partido del mercado estadounidense acabe teniendo una incidencia "limitada" en España.
Recordó que mientras que en Estados Unidos se han registrado datos macroeconómicos peores de los previstos, como la caída en la construcción de nuevas viviendas, en España siguen siendo "buenas" las cifras fundamentales, como el crecimiento o la evolución de la inflación. Sin embargo, y tras señalar que la situación española ante esta crisis es "relativamente cómoda", Solbes reconoció que "no estamos totalmente protegidos respecto a los efectos externos", porque "lógicamente al final nos afecta" lo que ocurra en las economías europea, asiática y estadounidense. El vicepresidente segundo reconoció a EFE que la "gran volatilidad" que están viviendo los mercados "nunca es buena", porque refleja situaciones "difíciles de valorar" en el ámbito macroeconómico, aunque en el caso español "no hay problemas mayores a medio plazo" y "las cosas están funcionando dentro de lo previsto". En concreto, recordó que el crecimiento del segundo trimestre, del 4%, una décima inferior al del primer trimestre, está en consonancia con la "corrección" que ya preveía el Gobierno, puesto que no se debe a "incidentes" como el de los mercados sino a la "cierta caída de la actividad" que se esperaba. Solbes aseguró que el Gobierno está siguiendo detenidamente todos estos acontecimientos, en "contacto permanente" con el Banco de España y con la Comisión Nacional del Mercado de Valores. El vicepresidente segundo también consideró que las inyecciones de liquidez de más de 300.000 millones de euros aprobadas por las principales autoridades monetarias, durante las dos últimas semanas, "sí han tenido un efecto positivo". No obstante apuntó que los tipos de interés "siguen un camino totalmente diferente" al de la liquidez en los mercados, y la decisión del Banco Central Europeo de subirlos o no debe responder, en su opinión, a las expectativas de inflación en la zona euro y a las medidas a tomar para evitar mayores aumentos de los precios de consumo. "Comprendo que para el ciudadano normal es difícil desvincular" los problemas en los mercados de las subidas de tipos, pero "una cosa es la liquidez y otra la decisión" sobre la política monetaria, reiteró. Solbes recordó las fuertes subidas que la bolsa española ha registrado en los últimos meses, y añadió que, como ha dicho muchas veces, "hay que ser muy cauto a la hora de invertir cuando la bolsa está en máximos". Las pérdidas registradas en los últimos días muestran, a juicio del vicepresidente, una "cierta corrección" de la bolsa a la que "no hay que dar mayor importancia", porque "las cosas volverán a su normalidad" y los números "fundamentales" de la economía siguen siendo buenos. En este contexto, Solbes defendió la propuesta del Gobierno de invertir en renta variable un pequeño porcentaje del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, incluida en el proyecto de ley que reformará la gestión de la hucha de las pensiones y que se encuentra en trámite parlamentario. Recordó que el Fondo de Reserva "debe ser permanente" y "durar decenas de años" y el Gobierno debe gestionarlo "con los mejores criterios profesionales posibles" para que dé más beneficio a sus "inversores, que son los propios pensionistas", si bien siempre se hará con el consentimiento de sus "propietarios, que son los empresarios y los trabajadores".