La hambruna que está sufriendo el mundo financiero es el motivo por el que más llora la banca. Los “víveres” en España escasean y quedan pocas alternativas. Morosidad, activos inmobiliarios y, en definitiva, escasísimas oportunidades de financiación es lo único o poco que puede llevarse a la boca en un esquelético mercado español. El sector lo sabe, más bien lo sufre. Pero algo hay que hacer para no morir de hambre. A cajas y bancos medianos no les queda otro remedio que intentar sobrevivir mediante fusiones, los grandes lo tienen claro: “comprar” para seguir viviendo.
El sistema financiero tiene hambre. Se escucha el rugir de las tripas, unos de tan flacos que están de no haber probado bocado en mucho tiempo y otros, todo hay que decirlo, con aspecto mucho más saludable con ganas de seguir alimentándose de las “presas” que siguen canzando. ¿Los cazadores? Seguro que se lo imaginan: BBVA y Banco Santander, los únicos que, de momento, pueden permitírselo.

Son los más grandes del sector en España, los que se ganan los aplausos de los analistas, incluso en tiempos de crisis no son pocas las veces que escapan de los tirones de orejas de los brokers desde el punto de vista fundamental. Y es que tanto BBVA como Banco Santander han tenido claro desde el principio que el “coto de caza” español era cada vez más reducido. ¿Solución? Apuntar con la escopeta hacia fuera. Y aquí, cada uno dispara en direcciones diferentes, pero ¿será así por mucho tiempo?

Santander es a Europa...

Por el momento parece que Europa es el "coto privado" de Banco Santander mientras BBVA prefiere apuntar hacia el continente asiático. Dos mercados muy diferenciados pero con un objetivo común: expandir su internacionalización, al menos hasta que se pueda puesto que las ofertas, en medio de la crisis financiera, parecen ser suculentas. Y así parece ser para la entidad presidida por Emilio Botín que ha sabido agudizar el ingenio y aprovechar todas las oportunidades en Reino Unido. En las islas británicas ha duplicado su tamaño tras comprar Abbey National en 2004, Alliance & Leicester y parte de los activos de Bradford & Bingley en 2008. Y ahora ha quedado como único oferente por 318 sucursales de Royal Bank of Scotland (RBS) y que en los próximos días comenzará a negociar. Si la negociación tiene éxito, el acuerdo valorado en 1.800 millones de libras, podría cerrase en cuestión de semanas y proporcionaría a Santander sumar -a su actual red de oficinas que asciende a 1.300- las sucursales ubicadas en Inglaterra y Gales, y junto con las oficinas de NatWest en Escocia, y las cuentas de algunos clientes de pequeñas y medianas empresas en todo el Reino Unido, que cuentan con activos por valor de 23.600 millones de libras y 6.000 empleados. Este será el mercado en el que se centrará principalmente Santander, asegura Soledad Pellón, analista de IG Markets, dado que RBS "es un banco saneado y Botín puede permitirse más compras".

Pero Reino Unido no sería el único país en el que estaría interesado reforzar su presencia el banco cántabro. Según apunta la prensa alemana, Botín estaría planteándose la compra de las filiales germanas del banco sueco SEB después de que Unicredit se "cayera" de la operación. Pero Santander va más allá, y ya son muchos los rumores que alertan de que Santander estaría interesado en la compra del 30.6% de la entidad financiera eslovena Nova Ljubljanska Banka (NLB) en manos del banco belga KBC, cuyos activos totales ascienden a 19.900 millones de euros.
No obstante, "tal y como está la situación de la banca no es el mejor momento para entrar en más mercados europeos", explica Pellón, aunque -continúa- "si Botín encuentra algún “chollo” no lo desaprovechará".

...como BBVA es a Asia


Pero si el mercado europeo está caro, BBVA tiene otra alternativa: Asia. Así lo aseguró el presidente de la compañía, Francisco González, que está interesada en crecer a nivel global, y se refirió a Estados Unidos y al continente asiático como principales regiones. El reto de BBVA llega en uno de los peores momentos para el banco. Con problemas de resultados en el mercado interior, con freno en el avance de sus negocios en el exterior, con una morosidad elevada y la difícil digestión de la deuda inmobiliaria. La suma, junto a la valoración de un escenario financiero adverso, lo refleja en la caída de su cotización bursátil, que en lo que va de año se ha depreciado un 36%.

Aún así, "nuestro mercado va por otro sitio" respecto al del Santander, afirmó González. BBVA se está posicionando poco a poco en la región Asia-Pacífico donde ya tiene presencia en 9 países y donde ya firmó en su momento una alianza con el gigante chino CITIC Group. No obstante, se trata de un mercado complicado, reconoce Pellón, especialmente en "las condiciones legales de Asia para entrar con fuerza" pero esta experta está convencida que BBVA seguirá apostando por hacerse un hueco en esta región en la medida que sea posible". Y es que desde hace ya tiempo, no son pocos los que han visto el potencial de crecimiento en Asia, un continente en desarrollo pero que no deja de demandar servicios y que puede ser una baza importante en la cuenta de resultados.

Pero Rusia y Australia también figuran en los objetivos de BBVA. Regiones a las que se ha referido Mariña Malvar, analista de Orey iTrade. "Si hacemos hincapié en Rusia, esta estrategia tendría mucho valor puesto que se trata de un país relativamente próximo aunque sólo sea debido a las transacciones monetarias derivadas de la explotación de sus recursos, lo cual obliga a las transacciones monetarias entre empresas de la Unión y empresas rusas". Además -continúa- "la economía rusa según las estimaciones del FMI presenta una potencialidad de crecimiento interesante lo cual sería motivo de fomentar la inversión con la atracción a la financiación internacional".

En el caso Australiano, explica Malvar, "podemos citarlo como muestra de la recuperación de las economías occidentales. Ha sido el primer país que se ha decantado por un alza en los tipos de interés lo cual también resguarda los intereses bancarios al permitirles jugar en un mayor margen de intermediación".

Un denominador común: Latinoamércia

"El mejor destino para ello es focalizarse en economías en desarrollo con perspectivas de crecimiento y necesidades de inversión y financiación". Así lo aseguran desde Orey itrade, quien señala que en este sentido "Banco Santander ha dedicado gran parte de sus esfuerzos a buscar un lugar apropiado en Latinoamérica que, a excepción del caso de Venezuela, tienen importantes márgenes para poder incrementar su peso en la situación global".

A pesar de que la entidad presidida por Emilio Botín centra su internacionalización en Brasil, que supone cerca del 25% del negocio del banco, ahora pone de nuevo los ojos en México. Y es que "si Santander en su momento vendió a Bank of América parte de su filial en México para contrarrestar las pérdidas que le estaba ocasionando las caídas de la moneda Brasileña y Argentina, ahora ha aprovechado que Bank of America ponía a la venta el 24,9% de la filial del Santander en Mexico y no ha dejado escapar la oportunidad para consolidarse en este país", reconoce Soledad Pellón. Esta compra, que aún está sujeta a las pertinentes autorizaciones regulatorias y que se completará en el tercer trimestre de 2010, hará que la entidad se haga con una participación del 99,9% en la filial mexicana. Una operación que, según los cálculos elaborados por las estimaciones de resultados de Santander México, tendrá un impacto positivo del 1,3% en el beneficio por acción de Santander a partir del primer año y una rentabilidad sobre la inversión del 15% a partir del tercer año a lo que hay que añadir que la aportación del país azteca al beneficio de la entidad cántabra pasará del 5% actual al 7%.

En este país, México, es donde BBVA basa principalmente su estrategia y obtiene cerca del 30 % de sus beneficios actualmente. Y es que, desde el año 2000 cuando en México se crea la fusión entre BBVA Probursa y Bancomer para crear el mayor banco de México, BBVA Bancomer, "el grupo ha centrado sus esfuerzos en mantenerse en posición dominante en dicho país aunque es cierto que también ha hecho pequeñas compras en línea con su expansión internacional en Estados Unidos con la compra de Valley Bank y National Bancshares en 2004 y Compass Bank en 2006", argumenta Pellón.