Saeta Yield obtuvo un beneficio neto atribuible de 13,7 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone un incremento del 68,2% respecto al mismo periodo del año anterior.

Según ha informado la firma de infraestructuras energéticas renovables controlada por ACS y el fondo GIP los ingresos crecieron un 22,4% hasta los 157,3 millones de euros.

El beneficio bruto de explotación (ebitda) alcanzó los 109,9 millones, un 23,6% más.

Saeta Yield ha explicado que el crecimiento del ebitda le permitió incrementar un 37% el flujo de caja de los activos operativos, hasta los 31 millones de euros, y reforzar así su política de dividendos.

En el primer semestre, repartió entre sus accionistas un total de 31 millones de euros, el 7% más.

La compañía ha atribuido la mejora de los resultados a la adquisición de las plantas termosolares Extresol 2 y 3, que consolidan desde marzo de 2016, y al repunte de los precios en el mercado eléctrico mayorista de España (70,2 %).

Este incremento compensó la caída en la producción de Saeta Yield, que durante el semestre generó 835 gigavatios hora (GWh), el 8% menos que en los seis primeros meses del año pasado.