La bolsa española despierta con descensos – tras el cierre en negativo de Tokio- y deja atrás los 14.500 puntos. Cede en la apertura un 0,49 por ciento, hasta los 14.475 puntos, arrastrado por dos compañías muy concretas: Repsol y Gas Natural. Ambas acusan la decisión de la compañía estatal argelina Sonatrach de romper el acuerdo que les daba el control del mayor proyecto energético del país, por un supuesto incumplimiento de los plazos. Las ventas dominan en el resto de plazas europeas -con la excepción de Londres-, en un día con el cambio euro-dólar en las 1,3612 unidades.
Los inversores españoles “tiran de manual” y se decantan por la prudencia, ante el regreso al negocio de Wall Street –ayer cerró por ser el Día del Trabajo en EE.UU- y ante la importante cita del jueves con el BCE. En este contexto, el Ibex 35 deja atrás la importante cota conquistada de los 14.500 puntos y lo hace por la incertidumbre que golpea a los títulos de Repsol y también de Gas Natural. El conflicto de ambas con Sonatrach llega ahora al Tribunal de Arbitraje de Ginebra y esto confiere incertidumbre a la cotización de las dos compañías. Así Repsol cede un 1,02 por ciento, mientras que Gas Natural lidera los retrocesos del Ibex 35, al bajar un 2,15 por ciento, afectada también por la fusión entre Gaz de France y Suez. Y es que la española era considerada como una buena alternativa de inversión para la eléctrica gala Suez en caso de que fracasara la operación con la gasista pública francesa. En definitiva se diluyen las expectativas de posible OPA y esto penaliza a la compañía.