Moody's ha rebajado el rating a largo plazo de Repsol desde 'Baa2' a 'Baa3' y a corto plazo desde 'Prime-2' a 'Prime-3', con perspectiva 'estable'.


La agencia de calificación indicó que la rebaja de la nota refleja el impacto negativo de la expropiación por Argentina del 51% del capital de YPF en el perfil de crédito de la petrolera.

La agencia considera que la pérdida de su participación mayoritaria en YPF reduce la escala y diversidad del perfil de negocio de Repsol y priva al grupo de activos importantes y de los dividendos de su participada.

No obstante, Moody's reconoce el amplio conjunto de acciones iniciadas por Repsol para responder a la expropiación de YPF encaminadas a reducir deuda y mantener liquidez. Además, Moody's considera que la posición de liquidez de Repsol en los próximos 12 meses es "satisfactoria" y señala que la perspectiva 'estable' refleja su expectativa de que las diversas iniciativas adoptadas tras la expropiación de YPF junto con la ejecución exitosa de sus principales proyectos de 'upstream' le ayudarán a reforzar su perfil financiero.