El Gobierno británico ya ha anunciado que no participará en el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM) que sustituirá a partir del año 2013 al actual fondo de rescate comunitario.

El secretario del Tesoro británico, Mark Hoban, justifica esta decisión puesto que su país no forma parte de la eurozona. En su opinión, "una serie de países tienen firmes puntos de vista sobre cómo debe ser diseñado el ESM, incluido Alemania, pero éstos no puede cambiar los aspectos fundamentales del mecanismo".

Según Reino Unido, esta obligación sólo se puede aplicar a los países miembros cuya moneda es el euro y, claramente, no es la intención de las autoridades británicas.