Reino Unido ha logrado descafeinar la reforma propuesta por la Comisión Europea del sistema comunitario de supervisión bancaria, cuyo objetivo era prevenir nuevas crisis como la actual, según se recoge en el borrador de conclusiones de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que termina hoy en Bruselas. El resto de líderes europeos han cedido a las preocupaciones británicas para obtener un acuerdo que permita a Bruselas presentar sus propuestas legislativas en otoño. El objetivo es que la reforma empiece a aplicarse en 2010.