El Gobierno británico se ha comprometido a invertir cientos de millones de libras en energías limpias como la eólica, la maremotriz o la nuclear, así como en vehículos con motor eléctrico. Cerca de 900.000 británicos trabajan actualmente en las cadenas de suministro y de servicio relacionadas con las energías renovables y se espera que puedan crearse otros 400.000 en ese sector.