“Hace unos días, el catedrático Santiago Niño Becerra sostenía en uno de sus artículos, en una de sus magníficas reflexiones sobre la realidad económica que vivimos y padecemos, que los gobiernos están reduciendo gastos que no generan P.I.B Me pregunto si la estrategia no será otra, consistente en deflacionar la economía real, para que los distintos bancos centrales puedan seguir bombeando dinero al sistema financiero, evitando ( en mi opinión de manera sólo temporal) el riesgo de colapso del sistema monetario a consecuencia de una hiperinflación, reflejada en los precios de las materias primas y el petróleo. Pienso que las deudas nunca se reducirán ( no digo siquiera pagarlas), si se reducen las rentas. Me baso en el siguiente artículo, del cual destaco un extracto.
“Redondeemos los cálculos y supongamos que la deuda total (pública más privada, etc.) de España es de un 400% del PIB, y el PIB es 100 unidades. Por lo tanto la deuda es de 400 unidades.

1. Seamos benévolos y supongamos que conseguimos devolver antes del 1 de enero de 2014 un 80% de la deuda total con respecto del PIB (especialmente la pública) y en consecuencia nos quedan 320 unidades de deuda.

2. Pero ese esfuerzo supone perder un 20% del PIB desde los máximos de 2008, y en consecuencia nos quedamos con un PIB de 80 unidades a 1 de enero de 2014.

3. Recapitulando: a 1 de enero de 2014 80 unidades de PIB y 320 unidades de deuda.

4. ¿Saben qué deuda nos queda pendiente con respecto del PIB? En efecto, lo han adivinado. Un 400%. Es decir, después de un ingente esfuerzo económico y social, nos hemos quedado en el mismo sitio de partida. De hecho es esto mismo lo que le está sucediendo a Irlanda del Norte y por eso, a pesar de hacer los deberes, su diferencial con respecto del bono alemán no se reduce.”

Fuente: www.lacartadelabolsa.com