El Royal Bank of Scotland ha suspendido de empleo a dos ejecutivos tras descubrir pruebas de supuesta corrupción en su departamento de hipotecas para la compra de segundas residencias en países como España o Francia. Los dos ejecutivos cobraban fuertes comisiones a los agentes inmobiliarios de esos países a cambio de presentarles a potenciales clientes, informó el diario The Daily Telegraph, según el cual se cree que esas prácticas han continuado incluso después de que el Estado acudiera el año pasado al rescate del banco escocés. El departamento de hipotecas para el exterior que está siendo objeto de investigación por la dirección del RBS manejaba cientos de millones en créditos hipotecarios a británicos deseosos de adquirir viviendas en diversos países europeos.