El petróleo se enacarece por encima de los 69 dólares fortalecido por los cierres de refinerías en Estados Unidos, que han mantenido latentes los temores sobre una escasez de suministro de gasolina durante el verano.
El Brent, considerando actualmente como más representativo del mercado petrolero mundial, gana un 2,15 por ciento para cotizar a 69,43 dólares el barril, 16 centavos por debajo del máximo del año registrado a mediados de abril. Los ataques de militantes han interrumpido cerca de 900.000 barriles por día o el 30 por ciento de la capacidad de producción de Nigeria, el mayor productor africano. Las interrupciones en Nigeria, junto a las preocupaciones en torno a la disputa de Irán con Occidente y los recortes de producción por parte de la OPEP, han impulsado los precios desde el mínimo cercano a los 50 dólares registrado en enero.