La entidad financiera gallega que, incrementó un 10,3% su beneficio atribuible en los nueve primeros meses del año hasta los 169,98 millones de euros, destinó en el segundo trimestre la totalidad de estas plusvalías a reforzar los fondos de cobertura, aplicando "criterios prudentes".
Los ingresos extraordinarios por la venta de Fenosa afectaron a los margenes principales de la entidad, que elevó su ROE (rentabilidad sobre recursos propios) hasta el 18% y situó su ratio de eficiencia en el 34,3%, frente al 39,91% que tenía en septiembre de 2007, un 40,9% sin la venta de Unión Fenosa.

