Un economista ha sido la elección de Atenas para encarrilar un país sumido en el caos no sólo financiero, sino también social. Lucas Papademos -que llegaba hace un par de horas al Palacio Presidencial heleno- ha sido nombrado nuevo primer ministro griego tras la salida de su antecesor, Yorgos Papandreu. Su nombre sonaba con fuerza desde que hace cinco días Grecia se quedara sin jefe del Ejecutivo gracias a su experiencia como vicepresidente del Banco Central Europeo. Por delante tiene ahora un árduo camino: salvar al país de la ruina y mantenerlo dentro de la zona euro. 

El economista Lucas Papademos ha sido finalmente, cinco días después de que se anunciara un gobierno de unidad nacional, elegido como nuevo primer ministro griego.

Papademos, de 64 años, y que fue vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) emergió hace unos días como firme candidato para encabezar el nuevo gobierno, hasta las elecciones previstas para el año próximo, que posiblemente serán celebradas el 19 de febrero.

No obstante, lo que parecía que iba a ser una rápida designación se dilató en el tiempo hasta este jueves, tras cuatro horas de reunión de los jefes de los partidos de derecha, socialistas y la extrema socialista, bajo los auspicios del presidente del país para designar un gobierno de consenso.

Yorgos Papandreu se despedía este martes del consejo de ministros con un llamamiento a la unidad de todos los partidos de cara al rescate del país aprobado por la eurozona, un llamamiento que se topó con los oídos sordos de los conservadores de Nueva Democracia.

El nuevo gabinete tiene como misión principal evitar la bancarrota del país, sumido en una grave crisis que hace tambalear a la eurozona.

Deberá garantizar la recepción del sexto tramo del préstamo internacional concedido en 2010 y completar cuanto antes las negociaciones para el nuevo rescate, que perdona el 50% de la deuda griega y otorga 130.000 millones euros.