El operador de cable Ono registró un beneficio neto de 50 millones de euros en 2009, frente a unas pérdidas de 26 millones de euros en 2008, lo que se traduce en que por primera vez el operador finaliza un ejercicio anual con ganancias, anunció hoy la compañía. Los ingresos se situaron en 1.512 millones, un 5,6% menos, debido al impacto de la crisis económica, y al descenso en el consumo telefónico y en eventos en la plataforma de televisión de pago del operador, entre otros aspectos.