Alrededor de ocho de cada diez empresas familiares han tenido que realizar ajustes de plantilla por culpa de la crisis. Así, frente un 44% que reconoce una baja o mediana afectación en su plantilla y otro 35% que asegura que ésta ha sido alta o muy alta, sólo un 19% afirma que la crisis no ha afectado a sus puestos de trabajo, según un estudio elaborado por las fundaciones Nexia y EAE. Y es que más de la mitad de estas empresas ha visto reducidas sus ventas por la caída del consumo, lo que ha dañado de forma muy importante su cuenta de beneficios.