El indicador de coyuntura de la OCDE bajó en enero nueve décimas, lo que supone un nuevo mínimo y hay muy pocos signos de una próxima estabilización, según los datos anunciados hoy. El indicador, que cayó hasta 92,3 puntos -ampliamente por debajo de los 100 puntos de la media a largo plazo-, sigue marcando un debilitamiento de las perspectivas de crecimiento, explicó en un comunicado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En un año, el descenso acumulado para los 30 países de la OCDE en su conjunto fue de 9,1 puntos, precisó.
Todos los países del G7 (los más ricos y los únicos para los que se presentan datos desglosados) vieron descender en el primer mes del año esta estadística, que marca por adelantado las inflexiones en la coyuntura económica.

Las mayores pérdidas durante enero se constataron en Japón (-1,5 puntos hasta 91 puntos), Estados Unidos (-1,4 puntos a 90,1), Alemania (-1,2 puntos a 90,2) y Canadá (-1 punto a 92,2).

Más moderados fueron los retrocesos de Reino Unido (-0,3 puntos a 95,7), Francia (-0,2 puntos a 96,2) e Italia (-0,1 a 95,7).

Desde enero de 2008 y hasta el mismo mes de este año, las bajas en el G7 fueron de 12,7 puntos en Alemania, 10,8 en Estados Unidos, 9,6 en Japón, 8,6 en Canadá, 6,7 en el Reino Unido, 5,3 en Italia y 5,2 en Francia.

Al margen de los miembros de la OCDE, otro elemento preocupante fue el descenso todavía más pronunciado en los indicadores relativos a las grandes economías emergentes.

Así el referido a Rusia sufrió un descalabro de 3,3 puntos, y quedó en 85,9 puntos; el de Brasil 2,7 puntos hasta 94,5; el de China 2,1 puntos a 87,4; y el de India un punto a 92,4.