El consejero del Santander Antonio Escámez rechazo hoy de plano que el tamaño de las entidades sea determinante del riesgo sistémico que suponen para el resto del sector financiero, y destacó que los bancos de gran tamaño suelen beneficiarse de la diversificación de su negocio, tal y como sucede con la entidad que preside Emilio Botín.
"Este es un debate de mucha actualidad, pero no está demostrada la relación entre tamaño y riesgo sistémico, porque no se puede demostrar", dijo Escámez, que participaba en una mesa sobre el futuro del sector financiero organizada por KPMG, junto al presidente del Popular, Angel Ron, el del Sabadell, Josep Oliu, el de Cajastur, Manuel Menéndez, y el director de España y Portugal de BBVA, Juan Asúa.

Según el consejero del Santander, el origen de la crisis financiera internacional no radica en el tamaño de las entidades, sino en una supervisión deficiente y muy laxa en algunos países, así como en una mala gestión del riesgo, con un apalancamiento excesivo, y en fallos del gobierno corporativo.

"Hay aspectos mucho más importantes que el mero tamaño" para determinar si un banco puede suponer un riesgo para la estabilidad del conjunto del sistema financiero, dijo Escámez. "A nosotros, por nuestra situación, creemos que el tamaño ayuda, siempre y cuando haya una buena gestión del riesgo y de supervisión", consideró.

Por su parte, el presidente del Sabadell, Josep Oliu, avaló la tesis defendida esta mañana por el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, de que es necesario acometer reformas en profundidad para garantizar que España mantenga su credibilidad de cara al exterior, lo que redundará en beneficio del sector financiero.

La consolidación fiscal y la generación de empleo en los tres próximos años serán determinantes para que los bancos y cajas de ahorros concedan créditos a familias y empresas, ya que si España carece de credibilidad en el exterior, las entidades no obtendrán financiación en los mercados y no podrán hacer frente a las necesidades de la sociedad.

"Si el tema del crédito no se resuelve, no seremos los bancos los que no daremos los créditos, sino los mercados lo que no nos den la financiación", ilustró Oliu, si bien recordó que el Gobierno logró aliviar las restricciones a la financiación en los mercados mayoristas durante la crisis de crédito gracias al sistema de avales a las emisiones bancarias.

Desde Cajastur, su presidente, Manuel Menéndez, consideró que las cuotas participativas de las cajas de ahorros "no son un instrumento útil" para mejorar los recursos propios de estas entidades "tal y como están reguladas", por lo que abogó por modificarlas o por crear nuevos instrumentos que permitan a las cajas obtener recursos de los mercados de capitales.

"La regulación disponible no es la adecuada para la recapitalización de las cajas en los mercados financieros", sostuvo. "Las cajas somos una parte muy importante del sistema financiero español, la mitad, y contribuimos a un elevado grado de competencia", rasgo vital para que la economía española se beneficie de la eficiencia, estimó.