Navantia y el Gobierno australiano han firmado un contrato por el que la compañía naval española proporcionará el diseño e ingeniería de tres nuevos destructores para la Marina Real australiana, basados en el modelo de la fragata F-100 de la Armada española. El contrato firmado asciende a 285 millones de euros, en los que se incluye la transferencia de tecnología, asistencia técnica y una serie de equipos, tales como el sistema integrado de control de plataforma, motores y turbinas, que suministrará la propia Navantia.