A tres semanas de la cumbre del G20, los ministros de Economía y Finanzas se reúnen este fin de semana para preparar la agenda de la cita del 2 de abril en Londres, en cuya preparación trabaja con ahínco el Gobierno británico para conseguir que arroje resultados concretos y ofrezca una imagen de consenso.

Los ministros empezarán a llegar el viernes al South Lodge Hotel, un hotel campestre de lujo en el condado de West Sussex (a unos 70 kilómetros al sur de Londres), donde celebrarán diversas reuniones bilaterales antes de reunirse el sábado de forma conjunta.

Se trata de un encuentro preparatorio de la cumbre del 2 de abril, en la que están puestas todos los ojos como eventual revulsivo mundial, a semejanza de la conferencia de Breton Woods que sentó las nuevas bases de la economía mundial tras la II Guerra Mundial.

El Gobierno británico es consciente de que las expectativas son muy altas y de que una cumbre de la que sólo salga una declaración de intenciones y principios, y no un paquete de medidas concretas, puede suponer un duro golpe para los mercados y las economías.  

El paralelismo con Breton Woods lo hizo este miércoles el ministro británico de Economía, Alistair Darling, quien manifestó que "hay un acuerdo político generalizado de que hay que aprovechar el momento" para que la crisis dé paso a más prosperidad y riqueza.