La aseguradora de bonos estadounidense publicó ayer unas pérdidas netas de 894,7 millones de dólares, lo que se traduce a 4,3 dólares por acción. Estos números rojos suponen reducir casi a la mitad los 1.700 millones que perdió un año antes. El dato positivo y el que leyeron los mercados lo puso su anuncio de que redujo el importe destinado provisiones. Sus títulos se dispararon en los mercados fuera de hora un 14% y hoy cotizan con avances del 17% en la Bolsa de Alemania.