La falta de financiación bancaria, la actual crisis, un entorno de difícil crecimiento para las PYMES… todo ello impulsó la apertura del Mercado Alternativo Bursátil español (MAB) a las empresas en expansión a comienzos del 2008. Actualmente cuatro compañías cotizan en él y, según el propio presidente del MAB, Antonio Giralt, les está aportando “financiación, visibilidad, valoración y liquidez” pero, ¿y al inversor? Pues, desde su salida, todos los valores han ido en descenso.
Cuando el MAB abrió sus puertas a la cotización de empresas de pequeña capitalización ya existían antecedentes en países vecinos, concretamente el Alternext de Francia y el AIM de Reino Unido. Ambos mercados fueron modelos a seguir en la constitución del homónimo español pues, como admite el presidente del MAB, Antonio Giralt, “intentamos acoplar lo mejor de cada uno de ellos a las características de las empresas españolas”.

Además, para Carlos López Casas, presidente de Confivendis, “el MAB tiene mucho sentido en España por la cantidad de empresas que teóricamente reúnen las características de las compañías que podrían cotizar en el mercado alternativo, por la poca representación de muchos sectores de la economía española en el primer mercado y por el volumen de inversión que manejan los inversores institucionales en fondos de inversión, SICAVs, Family Offices, por ejemplo”.


Pero, ¿para el inversor?

Debido a las características de las empresas que en él cotizan, el MAB está orientado a “inversores que busquen rentabilidad en el medio y largo plazo, es decir, compañías con un cierto carácter de estabilidad, pues son empresas en crecimiento”, dice su presidente, Antonio Giralt, quien cita como referente “la rentabilidad de las compañías que operan en otros mercados de small caps y, la cual, es muy atractiva si la comparamos con la de los principales índices”.

Desde el punto de vista analítico, Miguel Cedillo, gestor de Dif Broker, no ve con buenos ojos invertir en este momento y en estas compañías porque “son valores muy estrechos, con poca liquidez, lo que puede ser un problema en un momento de pánico dificultando obtener un precio para salir”.

Desde la visión fundamental, Sara Pérez Frutos, directora general de Dracon Partners EAFI, tampoco es partidaria de invertir porque “estos valores son realmente muy estrechos y, si los grandes valores del Ibex no están teniendo atractivo para los inversores, aún menos estos pequeños que no suben ni para atrás”.


Evolución de las compañías

La compañía que estrenó este mercado fue Zinkia en julio de 2009. La productora de dibujos animados infantiles salió a cotizar a un precio de 1,92 euros/acción, si bien la intención de los propietarios de la compañía tenía miras más altas, entre 2,65 y 4,09 euros. Aún así, su debut fue un auténtico éxito, en el primer día se alzó un 27,6% hasta los 2,45 euros pero su cotización ha caído en picado desde entonces y se sitúa en los 1,74 euros. El presidente de la compañía, José María Castillejos, afirma convencido que “el valor de la compañía es muy superior al actual y, si bien es difícil fijar el precio adecuado, recordamos que las valoraciones de colocación de Zinkia se hicieron en torno a los 3-3,5 euros”. Aún así, Castillejos afirma estar “muy contento con el balance de nuestra salida al MAB” pues “estamos ofreciendo una compañía al inversor particular e institucional que está creciendo en mercados internacionales y en un ámbito en el que la crisis se nota mucho menos (…) Además, tengo información que me hace pensar que los inversores institucionales que entraron en Zinkia en el momento de la colocación han incrementado su posición”.




El segundo fichaje del MAB tampoco era cosa de niños, aunque lo parezca. Imaginarium se incorporó a este mercado en noviembre de 2009 a un precio de 4,21 euros y, con su salida hacía pública su intención de “desarrollar nuestro plan de expansión con la apertura de 148 tiendas hasta finales de 2012”, al beneficiarse de un mayor apalancamiento operativo. A finales de mayo su cotización había caído hasta el entorno de los 2,74 euros.





Gowex, compañía tecnológica especializada en Internet y telecomunicaciones, fue la tercera en entrar a formar parte del MAB, si bien tuvo un intento fallido de incorporación al Alternext de París en 2008. Su precio de estreno en España fueron los 3,5 euros por acción. En su primera sesión se disparó un 19,4% y hoy cotiza cercana a los precios de salida, en 3,45 euros. Pese al pasado, Gowex todavía tiene en la cabeza la idea de salir al Alternext, según admitió su presidente, Genaro García.





La última inserción, Medcomtech, empresa biotecnológica, salió al MAB el 25 de marzo por “la necesidad de buscar financiación para afrontar el crecimiento que tendremos en los próximos años”, justificaba su presidente, Juan Sagalés y, de hecho, afirma estar muy contento con la evolución en este mercado porque “nuestro objetivo se está cumpliendo”. Según Segalés, el MAB les ha aportado “además de financiación, notoriedad, transparencia y nos ha obligado, en términos de efectos de protocolo interno, a ser mejor, por lo que significa estar cotizada”. Medcomtech salió a un precio de 3,39 euros, encontrándose en los 3,36 euros actualmente.



El MAB emitió un informe favorable a la incorporación del Diario económico Negocio a su cotización el día 20 de abril con miras a su inserción el pasado 10 de mayo, pero la coyuntura económica impidió que así fuera. Finalmente el rotativo se incorporará el próximo lunes, 7 de junio, con miras de “encontrarse una óptima situación de los mercados y tiempo suficiente para cumplir con los trámites administrativos correspondientes”. Negocio saldrá a un precio de 4,06 euros por acción, con el objetivo de fortalecer su negocio de prensa escrita y acelerar la implementación de su plan estratégico. La oferta de suscripción es de 1,5 millones de acciones con un valor nominal de 0,01 euros cada y va dirigida a inversores cualificados residentes en España, si bien, la valoración del grupo se sitúa en 28,1 millones, según nota de prensa de Negocio.