Los precios al productor de Japón bajaron registraron el mayor descenso en 22 años, al bajar en abril el 3,8 por ciento, respecto al mismo mes del año pasado, informó hoy el Gobierno nipón, lo que aumenta los temores de deflación. El informe preliminar del Banco de Japón (BOJ) constata que, el mes pasado, los precios se situaron en 103,6, respecto a una base de 100 establecida en el 2005.
Del mismo modo, la institución monetaria constató que en marzo los precios al productor bajaron tres décimas más que el 2,2 por ciento adelantado el pasado mes.

La caída recogida es superior a las previsiones de mercado, según una encuesta realizada por la agencia local Kyodo, que vaticinaba un retroceso interanual del 3,0 por ciento.

Las caídas que más contribuyeron al drástico descenso del indicador fueron las de los precios del petróleo y el carbón, un 33,3 por ciento, y los metales no ferrosos, que se abarataron un 30,5 por ciento.

Los precios de los equipos electrónicos bajaron un 5,8 por ciento, mientras que los de electrodomésticos cayeron un 1,3 por ciento.

La baja demanda interna, deteriorada por la situación en el empleo y los ingresos de las familias, es una de las principales razones del retroceso de este indicador, que aumenta las preocupaciones de caer en una espiral deflacionista, según Kyodo.

La variación interanual de los precios de las importaciones medidos en yenes fue del 23,9 por ciento a la baja, y un 21,5 por ciento menos en términos de las divisas en las que se realizaron estas compras.

Los precios de las exportaciones retrocedieron en abril un 8,4 por ciento en yenes, y 3,9 por ciento en términos de las divisas en las que fueron pactados sus intercambios, respecto a abril de 2008.