Se coloca entre el escaso ramillete de compañías del Ibex 35 que logran sacarle partido a 2008 en un contexto de números rojos y los analistas creen que podría continuar su recuperación en el segundo trimestre. Factores técnicos y fundamentales se unen para apoyar esta tesis: su gráfico es alcista y la mejora del escenario en el que trabaja debería “darle alas al valor”. Tras un 2007 difícil para la industria del acero inoxidable -sobre todo en la segunda parte-, Acerinox puede hablar ahora de una mejora de mercado tanto en demanda como en precios y de un aumento en la cartera de pedidos. En lo que va de año sube en bolsa un 3,14 por ciento.
La compañía lo anticipó en la presentación de sus últimos resultados: se mostraba optimista de cara a 2008 y, de momento, la bolsa no le quita la razón. El valor se cuela en las preferencias de los analistas para el segundo trimestre del año porque creen que “está a punto de recuperarse el buen momento del ciclo”, asegura José Lizán, analista de Nordkapp. Tras una segunda parte de 2007 particularmente complicada las cosas comienzan a cambiar, de la mano de la evolución del niquel, su materia prima más importante. La fuerte caída de este metal (de hasta un 50 por ciento en tres meses) originó una reducción drástica de la entrada de pedidos a fabricantes de acero inoxidable como Acerinox. Y todo porque los clientes de este tipo de empresas prefirieron posponer sus compras con la esperanza de hacerlo más tarde en mejores condiciones. Como en un efecto dominó, eso provocó una realización de las existencias disponibles y, como consecuencia de todo ello, un desplome de los precios de venta del acero inoxidable en todos los mercados –llegaron incluso a su nivel más bajo en 10 años-. Todo esto mermó los márgenes de la compañía y afectó a sus números: su beneficio se redujo casi un 38 por ciento en 2007, aunque –según los analistas- supo “manejarse” bastante bien en un escenario tan complicado. Pero ahora, la situación parece haber cmbiado. El precio del niquel se mantiene más estable -lo que reactiva de nuevo la demanda por parte de los mayoristas- y la pregunta pasa por conocer si es momento de entrar en Acerinox. Perspectivas favorablesJavier Barrio, responsable de ventas institucionales de BPI, destaca que “ha sufrido una corrección muy dura desde los máximos alcanzados en octubre pasado” y que, ahora mismo, es un “valor interesante”. En todo caso, “esperaría para comprar incluso hasta que baje por debajo de los 17 euros". Eso pese al consenso general a la hora de pensar que estamos ante un escenario de perspectivas favorables para el sector del acero inoxidable José Lizán, analista de Nordkapp, considera que es una apuesta clara de cara al segundo trimestre porque “es una compañía con una estrategia bastante eficiente”, dividida entre Europa, EE.UU y Asia. Destaca que “ahora mismo tiene un 10 por ciento de cuota del mercado mundial” y que “la irá aumentando vía crecimiento orgánico en los próximos meses”. Con ventas en más de 80 países, Acerinox mantiene una presencia atractiva en los cinco continentes y cuenta con tres factorías con proceso integral de producción en productos planos: una en Algeciras, otra en EE.UU. (NAS) y otra en Sudáfrica (Columbus). En producto largo, sus fábricas de Ponferrada (Roldán) e Igualada (Inoxfil) también ostentan un buen posicionamiento. Pero Acerinox tampoco se olvida de Asia, donde el acuerdo alcanzado con Nisshin Steel para la construcción de una planta en Malasia refuerza su posición. Un foco de atención importante ya que, “la fuerte demanda que suponen todos los países asiáticos para el sector del acero” -unida al momento de recuperación de los precios base- “hará que Acerinox tenga un segundo trimestre bastante mejor que los dos últimos”, asegura Lizán. Para Kepler -que recomienda comprar Acerinox con un precio objetivo de 22 euros- la compañía española cuenta con un posicionamiento geográfico incomparable, con una valoración atractiva y con un interesante potencial en lo que respecta a fusiones y adquisiciones.