La nueva regulación aeroportuaria que prepara el Gobierno británico pondrá especial atención en la transparencia financiera de la gestión de los aeropuertos, en la defensa de los intereses de los pasajeros y en el respeto al medio ambiente, informó hoy el Departamento de Transporte del Reino Unido. Tal y como se desprende del documento presentado por el Ejecutivo, que se someterá a un período de consulta de tres meses, la principal novedad es la introducción del régimen de licencia en la gestión de los grandes aeropuertos del país. El informe justifica esta medida en que introduce un régimen "más propio de un sector regulado como éste" y permite una "mayor flexibilidad" en la gestión aeroportuaria.