El líder sindical de la división europea de General Motors, Klaus Franz, dijo el viernes que no aceptará ningún retraso más de la venta prevista a Magna International. En un comunicado, Franz dijo que los trabajadores no contribuirán a ningún recorte de costes fuera del acuerdo previsto con Magna, que está recibiendo el apoyo de todos los países europeos con plantas de Opel.