Las ventas al por menor en Estados Unidos subieron en agosto un 0.3% respecto al mes anterior, dos décimas menos de lo esperado por el consenso. Este dato está marcado por la evolución de las ventas de vehículos, ya si no se tiene en cuenta a los mismos, el resultado es de una evolución negativa, del –0.4% (el mayor descenso desde septiembre de 2006). Ello supone recuperar la senda negativa tras unos datos de julio relativamente positivos, ya que han sido revisados al alza hasta 0.5% y 0.7% con autos y sin ellos respectivamente. La principal aportación positiva se produce, como hemos señalado entre los vehículos y sus piezas, que crecen un 2.8% en el mes, mientras que el resto de componentes apenas contribuyen al alza.
Los factores más negativos, por su parte, fueron las ventas en gasolineras (-2.4% en el mes), en parte debido al efecto de los precios del crudo, así como los materiales de construcción (-1%), lo que podría apuntar a una moderación en la actividad inmobiliaria. En conjunto se trata de un dato que quizá anticipe una moderación del consumo en la contabilidad nacional del tercer trimestre y que, por tanto, ha sido acogido por los mercados de renta fija con descenso de rentabilidades. En el mercado de divisas el dólar se deprecia, mientras que la renta variable experimentó una muy escasa reacción bajista.