Las perspectivas para el sector bancario Español en general y para el Banco Popular en particular, no son buenas para el año 2010. Por un lado, a la ya confirmada rebaja de valoración de la deuda del Estado, presente en los balances de los bancos, indirectamente afecta al valor de las emisiones de los bancos en el mercado. Esta situación además incide en la aceptación de las nuevas emisiones por parte de los bancos, que tenderán a ofertar una mayor tasa de interés, reduciendo los beneficios de las entidades. El riesgo ahora es que también se rebaje la calificación crediticia de las emisiones del Banco Popular, dañando aún más los resultados.
Por otra parte, la cartera inmobiliaria del Banco Popular ha seguido aumentando en un 6%, a pesar de la venta de oficinas realizada en este año 2010. La propuesta del Banco de España, en caso de ser aprobada en los términos en que ha sido presentada la semana pasada, afectaría en mayor medida al Banco Popular ya que, frente al 31% y 33% que ya dotan algunas entidades, como Banco de Santander y Banco Bilbao Vizcaya, el Popular tiene sus dotaciones en el 18% y se vería obligada a incrementarlas reduciendo el dinero que pueden destinar a obtener rendimientos. En este sentido, también está latente una probable menor valoración de los inmuebles que garantizan los préstamos hipotecarios, que conducirá a una mayor dotación de reservas.
Así mismo, no es probable que se reduzca la morosidad en este año (4,9% en el caso de Banco Popular), ni que la recuperación de la concesión de préstamos y créditos sea muy alta en este año.
Todo ello lleva a estimar una reducción de los beneficios del Banco Popular a lo largo del 2010. Esta situación normalmente llevará a una magnificación en el mercado, influyendo en mayor medida en la cotización de la acciones que el impacto real en el balance. (cuando las cosas empeoran, tienden a verse peor de lo que están).
B.POPULAR.pngEn el rebote entre marzo y septiembre del 2009, el precio consiguió superar la directriz bajista principal de la tendencia bajista iniciada en el primer trimestre del 2007, deteniéndose el rebote en el 38,2% de recuperación de todo el descenso.
En la nueva reacción bajista desde los 7,36 € el precio ha buscado la directriz, convertida en soporte. El segundo impulso de la reacción tiene como objetivo los 3,60/3,50 € que serían coincidentes con un nuevo apoyo sobre ese importante soporte. Será difícil que no logre esa referencia, y también que la pueda perder sin un rebote, por lo que, en mi opinión, representa un precio en el que se puede intentar el posicionamiento alcista.