Las familias que se declararon en concurso de acreedores (suspensión de pagos y quiebras) ante la imposibilidad de afrontar sus pagos y deudas ascendieron a 938 durante 2009, lo que supone un incremento del 132,2% respecto a 2008. Por su parte, las empresas concursadas se multiplicaron por más de cinco el año pasado (+466,4%), hasta sumar 4.984 procedimientos de quiebra, según la Estadística de Procedimiento Concursal del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicada hoy.