La participación de las familias en la propiedad de las acciones cotizadas en la Bolsa española se sitúo en el 20,2% en 2008, según el Informe sobre la estructura de la propiedad de las acciones cotizadas en 2008 publicado  por el Servicio de Estudios de BME. De este modo, la participación de los inversores individuales ganó una décima respecto al año anterior, tras la "significativa" corrección experimentada en 2007, y sigue siendo muy superior a la media europea.