La mayoría de las mayores empresas niponas confían en que en 2008 se mantenga la expansión moderada de la economía de Japón aunque un tercio de ellas creen que se producirá un parón. De las 110 principales compañías de Japón, 72 tienen esa visión de moderado optimismo pero 38 predicen que se interrumpirá la actual fase de expansión económica que comenzó en 2002. Un creciente número de empresas se muestran preocupadas por la posibilidad de una ralentización en la economía japonesa derivada de la situación económica en Estados Unidos, el alto precio del crudo y la crisis hipotecaria de las "subprime".