El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, confirmó el cambio de posición de la Fed, hasta el momento convencido de que el nivel de los tipos de interés era adecuado. Ahora, sin embargo, cree que se impone una mayor flexibilidad ante el aumento de la incertidumbre. Bernake aseguró que 'La previsión económica siempre es difícil, pero las actuales tensiones sobre los mercados financieros tornan la incertidumbre más grande que nunca'.
El banco central, que reunirá el 11 de diciembre su comité de política monetaria, sigue 'con atención la situación de los mercados financieros'. El comité presta 'una atención particular a la cuestión de saber si las tensiones sobre los mercados financieros pueden afectar al conjunto de la economía'. La Fed teme sobre todo que los bancos, asfixiados por inversiones imprudentes en el mercado de títulos de deuda compleja, cierren la canilla del crédito, afectando el consumo y la inversión de las empresas. Después de haber bajado en dos reuniones consecutivas sus tasas tras la crisis en los mercados financieros, en septiembre y en octubre, para llevarlas a 4,50%, la Fed había dado a entender claramente que se proponía mantenerlas en ese nivel. Posición que fue reafirmada en diversas oportunidades por dirigentes de la Fed, a riesgo de suscitar una divergencia con los mercados financieros, que hace largo tiempo han integrado a sus cotizaciones una nueva baja de tasas. El miércoles, el adjunto de Bernanke, Donald Kohn, había anunciado un cambio de rumbo de la Fed. Al prometer flexibilidad y pragmatismo en la definición de la política monetaria, causó una subida espectacular de Wall Street. Bernanke admitió que las perspectivas de la principal economía del mundo se ven ensombrecidas por la crisis de los mercados, que resurgió con más fuerza después de haber parecido estabilizarse en setiembre y octubre. Bernanke señaló que él y su equipo ya asumieron que la economía estadounidense, todavía muy robusta en el tercer trimestre (+4,9% a ritmo anual), debía desacelerarse 'significativamente' en el cuarto. El presidente de la Fed pronosticó 'vientos contrarios' a nivel del consumo, que contribuye con dos tercios del crecimiento económico del país. Nuevos datos económicos esperados para los próximos días, deben ayudar a la Fed a formarse una opinión sobre la expectativa de la evolución económica para los próximos meses, dijo.