La rentabilidad de las obligaciones españolas a diez años pierde dos centésimas y se sitúa en el 4,21% en la apertura de la sesión en el mercado secundario de deuda pública. Por lo tanto, el precio de estos títulos, que se mueve en sentido inverso al rendimiento, se encarece hasta el 110,06% desde el 109,85% que marcó al finalizar la última sesión.