Las cosas siguen pintando feas para la periferia europea. El riesgo país español mantiene su escalada al alza y eso a pesar de que ya a pisado el freno y ha decidido pararse en los 380 puntos básicos tras una jornada bursátil negra para los mercados.

Los inversores aparcan su huida de la deuda periférica. La prima de riesgo de Italia se sitúa justo por debajo de los récords de 450 puntos alcanzados ayer, mientras que la de España baja de los 380 puntos, en vísperas de la cumbre del G-20, de la subasta del Tesoro y de la reunión del BCE.