El presidente de Estados Unidos, Barack Obama,  enfrenta nuevas preocupaciones por parte de los ciudadanos estadounidenses con respecto al déficit presupuestal y la intervención gubernamental en la economía a medida que trabaja para implementar ambiciosas leyes de salud y energía, según una nueva encuesta de The Wall Street Journal/NBC News.  Estas crecientes dudas amenazan con nublar la popularidad del presidente y su agenda, en lo que podría ser una nueva fase de la presidencia de Obama.  Sin embargo, también hay buenas noticias para el gobierno, incluyendo un apoyo tentativo al plan de salud de Obama y aprobación a su nominada a la Corte Suprema. Los estadounidenses parecen estar más optimistas sobre el futuro económico del país de lo que estaban hace unas cuantas semanas y son más dados a culpar al gobierno anterior por el déficit.