La libra seguía sufriendo hoy los efectos del flojo informe sobre el mercado inmobiliario británico publicado ayer por el RICS, que ha fomentado los rumores de una marcada ralentización del mismo debido a una merma en la confianza y a los altos tipos de interés. Ayer, la libra bajó bastante tras conocerse que en septiembre hubo un balance neto del 14,6% de los encuestados por el RICS que habló de una caída en los precios, la marca más negativa en dos años y peor que el 3,3% de agosto y el 3% que esperaba el mercado. Entretanto, el euro seguía encontrando apoyo en las declaraciones realizadas ayer por el presidente del Bundesbank, Axel Weber. El también miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), aseguró que hay riesgos de que suban los precios, dando a entender que podría producirse un encarecimiento del dinero en la eurozona.