La ley que regula la intermediación crediticia provocará un considerable encarecimiento del precio del servicio al consumidor y puede entorpecer la labor que pretende regular, según afirmó hoy La Agencia Negociadora de Productos Bancarios. Según esta empresa, la ley encarecerá "muy ostensiblemente" la factura final a pagar por el consumidor, en contra del principio inspirador y del espíritu de la propia norma, y puede llegar a hacer inviable la labor del intermediario. La firma explica que, dado que es obligatorio presentar tres ofertas vinculantes, el consumidor tendrá que hacer frente a los gastos derivados de la correspondiente tasación inmobiliaria en el caso de que la intermediación consista en una financiación hipotecaria.