El Indice de Precios al Consumo (IPC) de China aumentó en julio un 6,3%, su subida más baja en los últimos diez meses cuando se registraron récords como el de febrero, de un 8,7%, el más elevado en doce años. Según informó hoy el Buró Nacional de Estadísticas de China, la inflación de julio es también inferior a la de junio, de un 7,1%, o a la de mayo, de un 7,7, y está en línea con las previsiones del gobierno. Los alimentos, que suponen más de un tercio de los cálculos de IPC, registraron una subida del 14,4% en julio, 6 puntos porcentuales por debajo del índice del primer semestre. En esta partida, el precio de la carne se encareció en julio un 16%, y en concreto un 12,1% la de cerdo, cuya subida en el último año fue uno de los motivos por los que se disparó la inflación en China.